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Propósitos de Año Nuevo: ¿cómo pasar de definirlos a cumplirlos?

Si usted comienza el año con una lista de objetivos pero luego pierde la motivación, tal vez está fallando en la forma como los define. Diners comparte algunas recomendaciones de expertos para tener éxito en este proceso.

Foto: Karolina Grabowska / Pexels

Si usted comienza el año con una lista de objetivos pero luego pierde la motivación, tal vez está fallando en la forma como los define. Diners comparte algunas recomendaciones de expertos para tener éxito en este proceso.

P or esta época es tradicional dar un cierre al 2020 haciendo un balance de los objetivos logrados, para determinar asuntos que quedan pendientes y establecer nuevas metas. Más allá de armar una lista de propósitos de Año Nuevo, lo importante es saber formularlos e identificar las acciones que se requerirán para cumplirlos.

De acuerdo con Christopher Palasz, coach de vida y CEO de Higher Intent Life Coaching, antes de escribir cualquier meta hay un paso previo esencial: crear una visión.

“Una visión es la habilidad natural que todos tenemos de imaginar lo que queremos y proyectarlo hacia el futuro. Este primer paso es fundamental porque establece claramente el destino al cual queremos llegar y sirve como foco para trazar los objetivos a corto, mediano y largo plazo”, afirma.

El paso siguiente es escribir estos objetivos y para ello recomienda hacerlo siguiendo el método S.M.A.R.T. que por sus siglas en inglés significa: specific (específico), measurable (cuantificable), as if now (como si fuera hoy), realistic (realista) y time (considerar el tiempo para cada objetivo).

Una vez definidos, es recomendable dividirlos en pequeñas metas para que hacerlos realidad sea más fácil, sugiere María Paz Sáenz, psicóloga clínica y docente de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas.

“Nuestra meta puede ser muy amplia, como por ejemplo, vivir saludablemente. La recomendación en ese caso es dividirla en diferentes metas así: salud física, salud en las relaciones sociales y salud mental. Y éstas, a su vez, en metas a corto, mediano y largo plazo. Así vamos a poder mantener la motivación y celebrar los logros obtenidos en el camino”, expresa Sáenz.

Foto: Isaac Smith / Unsplash

¿Cómo cumplir propósitos sin fallar en el intento?

El desafío de los propósitos es encontrar el porqué de cada uno y además planificar su ejecución. Es una tarea que demandará disciplina, esfuerzo y constancia.

Precisamente en la etapa de ejecución es donde muchas personas pierden el impulso, se desilusionan o frustran. Para prevenir esto Palasz propone:

– Empezar con metas sencillas: esto sirve para comunicarle al inconsciente que somos capaces de lograr lo que nos proponemos y desarrollar el ímpetu necesario.

– Encontrar la motivación: conocer las razones, un propósito que inspire y que nos mueva emocionalmente hacia el logro de los objetivos.

– Repasar los objetivos a diario: esto permite crear un excelente hábito y mantenernos enfocados en lo que queremos, evitando distracciones.

A este listado Sáenz agrega dos puntos clave:

– Celebrar pequeñas victorias: esto da energía y mantiene la motivación. Cada paso es importante y sin él no podría existir el siguiente.

– Considerar que habrá altibajos: podrán ser emocionales -ya que no siempre se tendrá el mismo nivel de energía o positivismo a lo largo del camino-, también aparecerán imprevistos, pues son parte de la vida.

“Si esperamos que todo salga perfecto nos llevaremos muchas desilusiones que pueden disminuir el nivel de motivación y llevarnos a la creencia de que no se logrará la meta”, señala.

Asimismo enfatiza en la importancia de distinguir entre el cansancio y el real cambio de prioridades, ambas situaciones pueden ocurrir en la ejecución de los propósitos.

“El cansancio es natural, no lo confundamos con menos deseo. Es común que durante el camino pensemos que quizás nos equivocamos, que ya no deseamos lo mismo y queramos abandonar la meta”, dice Sáenz.

Aprender a formular objetivos

La tarea de planear propósitos personales puede generar mucha motivación, sobre todo en esta época del año, pero es necesario saber formularlos. Esto, según Palasz depende de la etapa de vida en la que cada persona se encuentra. Sin embargo para tener claridad sobre qué propósito o meta definir, hay dos preguntas importantes que la persona debe hacerse:

– ¿Qué es importante para mí en esta etapa de la vida?
– ¿Qué me haría feliz?

Las respuestas a estas preguntas deben considerar ocho áreas de la vida: salud, profesión/negocio, estado emocional, relación de pareja, finanzas, familia, tiempo y contribución a la sociedad.

Foto: Estée Janssens / Unsplash

Barreras para cumplir los propósitos de Año Nuevo

Sáenz opina que una de las principales barreras que alejan a las personas del logro de sus objetivos es la constante comparación con los demás.

“Muchas veces las metas profesionales o financieras las trazamos al mirar a nuestros pares y desear lo que ellos tienen. Siempre que midamos nuestra vida con la vara del otro saldremos perdiendo, hay que medirla con la propia”, destaca.

Vea tambien: ¿Cómo cumplir sus metas sin fallar en el intento?

Otros factores que según Palasz también pueden llevar al fracaso en el logro de los objetivos o propósitos, son: falta de claridad en la formulación de lo que se pretende conseguir; falta de confianza y seguridad en sí mismo; falta de disciplina para crear los hábitos necesarios; y miedo o temor a ser juzgado, rechazado, fracasar e incluso, a alcanzar el éxito.

Asimismo, se debe tener cuidado con el nivel de autoexigencia que puede jugar en contra cuando es extremo.

“Permitirnos sentir mezclas de emociones e inseguridades ayuda. Dudar de nosotros mismos no nos hace menos fuertes o menos merecedores, nos hace humanos. Enfrentar estas dudas y seguir incluso con ellas nos hace valientes y posiblemente sea la clave para lograr lo que nos proponemos”, resalta Sáenz.

Beneficios de trazar metas

Establecer prioridades en las cuales trabajar durante el año trae varios beneficios. Algunos, de acuerdo con Palasz, son:

– Ordenar la mente para enfocarnos en lo que queremos.
– Crear nuestro futuro por adelantado.
– Dirigir nuestra energía hacia lo que es posible.
– Experimentar satisfacción y éxito al cumplir metas.
– Incrementar nuestra autoestima y confianza.

Tener metas y propósitos alimenta la vida, aunque no es necesario asumir retos todos el tiempo en todas las áreas, aclara Sáenz. “Crecer también es mantener aquello que nos hace felices, que nos nutre y con lo que nos sentimos satisfechos, personal o profesionalmente”, argumenta.

Sin presiones

Pero esta tarea no debe ser vista como una obligación ni generar algún tipo de presión.

“Una de las cualidades más efectivas en este proceso, es ser flexible”, resalta Palasz. Agrega que es muy común notar una tendencia a relacionar la definición de metas personales solo con la idea de ganar más dinero o comprar bienes materiales.

Sin duda, es un asunto que trasciende lo material pues involucra un trabajo de introspección que ayuda a encontrar el propósito personal de vida que cada uno tiene en el planeta, así lo concibe Palasz. “Verlo de esta forma nos lleva a ‘querer hacerlo’ más que a ‘tener que hacerlo’, concluye.

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Diciembre
31 / 2020