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¿Emily en París busca ser la nueva Sex and the City?

Una producción que reúne al creador y a la diseñadora de vestuario de Sex and the City.

Foto: Netflix

Una producción que reúne al creador y a la diseñadora de vestuario de Sex and the City.

L as comparaciones siempre son odiosas. Sin embargo, es imposible no hablar de Emily en París, la más reciente comedia romántica fashionista de Netflix, sin recordar a Carrie Bradshaw (Sarah Jessica Parker) y su particular grupo de amigas neoyorquinas en Sex and the City.

Emily en París es rápida y divertida. 10 episodios de alrededor de 30 minutos ideales para viajar a Francia sin salir de casa. Una historia simple, con personajes sencillos pero muy cercanos y con los cuales es fácil identificarse. Una serie perfecta para ver durante el fin de semana.

Darren Star y Patricia Field, el creador y la diseñadora de vestuario que le dieron vida al personaje de Sarah Jessica Parker, regresan esta vez con una musa distinta: la actriz de origen británico y corazón estadounidense Lilly Collins.

Star, libretista y productor estadounidense, es recordado por ser el creador de algunas de las series más influyentes de las últimas décadas, como Beverly Hills, Younger y Sex and the City, la serie original de HBO tres veces ganadora del Globo de Oro y el Emmy.

Para este nuevo reto, Star no dudó en convocar a su compañera fiel Patricia Field, la diseñadora de vestuario que cambió la forma en la que más de una generación de mujeres se visten por medio de su trabajo en Sex and the City (1998), además de haber sido la encargada de la transformación del vestuario de Andy Sachs en El diablo viste a la moda (2006).

“Darren y yo nos conocimos trabajando en Sex and the City. Habían hecho el piloto y no estaban contentos con el vestuario. Sarah Jessica le dijo a Darren que me conociera, y ha sido una historia de amor desde entonces. Es mi héroe en el mundo del cine y la televisión. Nunca rechazo a Darren, nunca. Para Emily en París, me llamó y me dijo: ‘¿Quieres ir a París?’ Yo le dije: ‘Absolutamente”, cuenta Field en una entrevista a la que tuvo acceso Diners.

Emily en París


La falda de tul que usa Emily está inspirada en la protagonista de Sex in the City. Foto: Cortesía Netflix.

De Chicago a París

Emily en París es una serie de Netflix que nos lleva en un viaje de la mano de Emily Cooper. Ella es una joven y ambiciosa ejecutiva de marketing de Chicago que inesperadamente consigue el trabajo de sus sueños en una firma francesa de marketing de lujo. Algo que poco o nada tiene que ver con su experiencia previa en fármacos y medicamentos geriátricos.

Con una personalidad desbordante pero sin saber decir nada más que bonjour, la estadounidense llega a vivir nuevas aventuras y desafíos sorprendentes mientras hace todo lo que está a su alcance para ganarse el respeto de sus colegas de trabajo y navegar por nuevos romances. Cada experiencia la comparte con su comunidad de seguidores en su cuenta de Instagram, que aumenta a medida que pasan los días en París. La serie está disponible desde hoy 2 de octubre en Netflix.

La actriz Lilly Collins es la encargada de dar vida a este enigmático personaje, quien además de identificarse con “la resistencia y la determinación de Emily, también soy una gran fan de Darren Star, junto con tantas mujeres que están obsesionadas con los programas que ha creado. Cuando estaba en la escuela secundaria devoré todo Sex and the City”, asegura Collins.

Descubriendo la ciudad de la luz

A diferencia de algunas series que se inspiran en ciudades específicas pero graban en otras muy distintas -te hablo a ti Friends-, esta comedia romántica fue filmada completamente en París, Francia, y en los alrededores del Valle de Loira. Incluso, todo el equipo de producción se trasladó hasta la ciudad de la luz para sumergirse en una experiencia similar a la de la protagonista de esta historia.

“Los escritores estaban redactando el programa mientras vivíamos en París. Todos aportamos anécdotas reales sobre la vida en la capital francesa como estadounidenses que aparecieron en el programa. Hay capas en esas experiencias, algunas son más obvias, como las barreras del idioma, así como sutiles diferencias culturales. Pero se necesita vivir y respirar en un país diferente para ver todos los matices, y todos en el equipo lo hicimos junto a Emily”, recuerda Lilly Collins.


Emily junto a su amiga Mindy. Foto: Cortesía Netflix.

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En la serie, desde el primer día que llega a París, Emily debe afrontar rechazo. Personalidades frívolas y comentarios despectivos que constantemente recibe de los locales. Aunque mucho tiene que ver con su actitud demasiado segura de sí misma y el hecho -tal vez arrogante- de no haberse tomado el tiempo de estudiar el idioma antes de trasladarse al país europeo. Star la escribe como una mujer “segura, fuerte y ambiciosa”.

Sin embargo, con el pasar de los días, Emily Cooper va conquistando paso a paso el corazón de los parisinos. Allí encuentra amigos que serán indispensables en su recorrido profesional y personal. Mindy es uno de ellos, el rol es interpretado por la actriz de Broadway Ashley Park. Se suman también los franceses Lucas Bravo como Gabriel y Camille Razat como Camille. La reconocida actriz francesa Philippine Leroy-Beaulieu (Trois hommes et un couffin) interpreta a la sensual y frívola jefa Sylvie, un personaje determinante en esta historia.

¿Eres tú Carrie Bradshaw?

Es evidente el sello de Darren Star en la producción. Una ciudad, una joven fashionista y mucha moda son las grandes similitudes entre la serie de Netflix y la de HBO.

Lilly Collins lo describe como una “increíble capacidad para convertir la moda como concepto en un personaje central de todas sus series. Cuando escribí el libro Unfiltered: No Shame, No Regrets, Just Me. (2017), mi sueño era ser como la protagonista de Sex and the City: mirar por la ventana de un apartamento en Nueva York, escribir sobre lo que me inspiraba y mis experiencias. Ahora me encuentro siendo parte del universo de Darren y colaborando tanto con él como con Patricia Field, y tengo constantemente la sensación de ‘¿Es esto real? Esto es increíble”.

Emily en París


Este vestido blanca que usa Emily es realmente una pieza de alta costura del diseñador Stéphane Rolland. Foto: Cortesía Netflix.

Por eso no es descarado comparar un poco. Patricia Field confiesa que encuentra similitudes entre Bradshaw y Cooper “porque ambos son personajes que están a la moda y las actrices que los interpretan también están a la moda. La falda de tul negra de Emily en el episodio 2 es un homenaje a la falda de tul de Carrie en el final de la serie de Sex and the City”, aquel episodio final que -sorpresa- se titula An american girl in Paris (Una chica americana en París, en español) y es ambientado en la ciudad europea.

Por otro lado, Emily usa unos pendientes que llevan su nombre en cursiva. Lo que, cuenta también Field, es un guiño astuto al famoso collar ‘Carrie’ de Bradshaw en Sex and the City.

Sin duda la influencia de la ciudad central en el vestuario de Bradshaw y Cooper es un elemento fundamental en el desarrollo de cada serie. “Amo Nueva York, soy neoyorquina, nacida y criada. Pero París es París. Es un sueño para cualquier joven encontrarse en París: primero Carrie Bradshaw, ahora Emily Cooper. También fue un sueño para mí, porque crecí con un fuerte aprecio por París”, cuenta Patricia Field.


Foto: Cortesía Netflix

Moda, mucha moda

Emily en París se suma a la lista de series que enamoran a cualquier entusiasta de la moda: Sex and the City, Gossip Girl (la cual mencionan en la serie), Girlboss, Velvet, American Crime Story: The Assassination of Gianni Versace y muchas más.

Para esto, Field convocó a la diseñadora de vestuario francesa Marylin Fitoussi, quien tiene un amplio recorrido en vestuario para cine. Juntas realizaron una curaduría asombrosa de cada prenda que usan los personajes de esta serie. Una pasarela de moda en cada episodio.

Como punto de partida, Field se inspiró en la ciudad de la luz: “París es un sueño de la moda y creo que las mujeres que aman la moda pueden sentir eso en la ciudad”. Además, obtuvo inspiración en la película An American in Paris (1951). La moda, las mujeres, el amor por la ciudad y la positividad de la época”.

Fitoussi tenía a su favor el amplio conocimiento de los lugares ideales para conseguir lo mejor de la moda parisina, tanto en sitios locales como en la web: “me convertí en una compradora en serie de Internet. Uso mucho Farfetch, LuisaVíaRoma y tiendas con prendas de lujo de segunda mano. Amo los accesorios incluso más que la ropa porque pueden realzar un look. Siempre intenté comprar en pequeñas boutiques de París de jóvenes diseñadores o coleccionistas de moda, porque estoy segura de que allí puedo encontrar piezas que marcan la diferencia. En el último momento encontré el bolso beige con flecos que Emily usa con el top de Betty Boop y le da ese toque único al look”.

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Foto: Cortesía Netflix

El toque de Lilly Collins

Es aquí donde entra también el ingenio y el alma fashionista de Lilly Collins. Además de protagonizar la serie, también desarrolló el rol de productora. También estuvo completamente involucrada en el proceso de selección de los atuendos, desde los zapatos hasta la cabeza.

“Me animaron a compartir algunas de las experiencias reales que estaba viviendo en París e incorporarlas a las de Emily. Este fue el aprendizaje más increíble que tuve y sé que llevaré lo que aprendí conmigo en todos mis proyectos futuros”, asegura Collins.

“Patricia y Marylin encontraron increíbles piezas vintage mientras recorrían la ciudad y todos los mercados, además de hacer que los diseñadores hicieran piezas que se sintieran inspiradas en Emily. Incluso pude usar un par de piezas del propio armario de Patricia. No tenían miedo de mezclar y combinar colores, patrones, formas y texturas que realmente aprecié. Necesitamos esa inspiración y electricidad ahora más que nunca”, añade.

Parte del encanto del vestuario de la serie radica en eso: aunque es extremadamente fashionista, Emily es un punto que contrasta con su estilo más americano que a las parisinas que se ven en la serie.

Burberry, Dior, Cartier, Chanel, Christian Siriano, Chloe, Elie Saab, Givenchy, Jean Paul Gaultier, Versace, Christian Louboutin y Vivianne Westwood son algunas de las casas de moda y diseñadores que hicieron parte de los looks de Emily en la serie.


Foto: Cortesía Netflix

Inspiración eterna

Pero Bradshaw no es la única inspiración para crear estos fabulosos atuendos. La icónica Audrey Hepburn también fue una gran referencia en la construcción del personaje. ¡Y cómo no! Si el parecido entre Hepburn y Collins es tema de conversación desde que la joven actriz alcanzó reconocimiento internacional.

“Lily es una profesional. Comprendí su energía rápidamente y pude corresponder a ella. Le gustaban los colores, los sombreros y los zapatos. Además, luce increíblemente similar a Audrey Hepburn. Tiene esa misma actitud positiva e inocente. Incluso, el atuendo que Emily usa para la ópera en el episodio 6 está inspirado en Audrey en Funny Face. Todo se juntó de forma tan natural, y cuando vi a Lily con ese atuendo, pensé: ‘Audrey Hepburn está aquí”, recuerda Field.

Es importante destacar también, en tiempos en los que la conciencia ambiental es tan importante, que tanto las vestuaristas como Collins estuvieron de acuerdo en evitar el fast fashion. Es decir, utilizar ropa de segunda mano y moda ecológica.

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Octubre
03 / 2020

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