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Los fotógrafos que retratan la crisis del COVID-19 en Perú

El fotoperiodismo ha permitido mostrar la verdadera dimensión de lo que se ha llevado la pandemia. Conozca a los artistas que retratan la crisis del COVID-19 en Perú.

Foto: Rodrigo Abd

El fotoperiodismo ha permitido mostrar la verdadera dimensión de lo que se ha llevado la pandemia. Conozca a los artistas que retratan la crisis del COVID-19 en Perú.

Sus imágenes revelan la descarnada realidad de un virus, que le ha arrebatado la vida a más de 6 mil peruanos. Son miradas que conectan con el dolor, con la impotencia por el sistema de salud y con el sentir de un país que sigue dando la batalla.

Las fotografías de Rodrigo Abd, Sebastián Castañeda y Marco Garro sacuden las emociones, porque logran captar la belleza en sus historias. Lo consiguen con sensibilidad y contra todo riesgo, para así dejar registro de un momento que pocos olvidarán.

Un maestro de la fotografía

Rodrigo Abd encuentra imágenes memorables en situaciones de riesgo extremo. Una destreza que le valió el premio Pulitzer en 2013 por la cobertura de la guerra en Siria, junto a cuatro de sus compañeros de la agencia AP. 

Por más de 20 años, este fotógrafo argentino (Buenos Aires, 1976) se ha entrenado en escenarios hostiles. Su lente retrató el terremoto de Haití, las insurrecciones políticas en Bolivia, las protestas en Venezuela, así como los conflictos en Afganistán y Libia. 

Sin embargo, nada preparó a este corresponsal de guerra para afrontar una pandemia, donde el enemigo es invisible.

“No importa que tenga 20 años en el oficio, sigue siendo duro cubrir el dolor de las familias. Esos llantos. Ese momento de despedida. He aprendido a lidiar con las coberturas, aún así me sigue pareciendo terrible. Pero alguien tiene que contarlo”, afirma.

Rodrigo recorre Lima desde que se inició la cuarenta. Durante más de 90 días, su cámara ha dejado registro de los diferentes momentos de esta historia: la salida de los militares, las compras compulsivas, la situación de las familias vulnerables, la muerte, los hospitales.

“Una cosa que a mí siempre me gusta transmitir es la empatía. La empatía con los que están jodidos, con los que van a una emergencia y necesitan un respirador. Tratar de mostrarlo con sensibilidad, para que la gente entienda las capas de dramas que hay en la sociedad”, comenta.

Sus imágenes muestran lo que otros quieren ocultar o muchos no quieren ver. El hacinamiento de los más pobres, la necesidad de los trabajadores informales, los cuerpos a la espera de ser recogidos, los cementerios colapsados… El retrato vivo de la desigualdad.

“El virus nos desnuda nuestros quilombos (problemas) estructurales. Ojalá que esto pueda ser el inicio de un cambio de paradigma, un cambio en las prioridades de los gobiernos. Que esto sea un cachetazo, de verdad”.

 

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El retrato de la indolencia 

Su mirada intimista le valió a Sebastián Castañeda (Lima, 1971) imágenes estremecedoras durante los entierros de los fallecidos por COVID-19 en el Cementerio El Ángel. Su lente capturó expresiones de dolor, escenas de desolación y desconcierto.

Con su cámara, Sebastián también dejó registro de cómo un viernes en la noche un ataúd fue abandonado en una calle del distrito de Lince. La imagen de aquel féretro rodeado con cintas amarillas se convirtió en un retrato de la indolencia, en tiempos del coronavirus.

“Esta cobertura me causa mucha impotencia”, comenta. “Mi interés periodístico me lleva a estar con las personas más vulnerables. Trato de ayudar en la medida de mis posibilidades. Me gustaría apoyar más. Lo menos que puedo hacer es visibilizar su situación”.   

Sus fotografías dejan para la memoria escenas que resumen la pandemia en Perú: el control de la policía durante el toque de queda, el retorno de las familias a sus regiones y el incumplimiento de la cuarenta por quienes no podían quedarse en casa.

Sebastián inició esta cobertura para la agencia Reuters el 6 de marzo, cuando se confirmó el primer caso de coronavirus en el Perú. Desde entonces, su mayor temor era contagiarse. Pero fue inevitable. A inicios de mayo dio positivo.

Sin embargo, corrió con suerte. Su caso fue asintomático. Igual, se vio obligado a guardar cuarentena por dos semanas. Un reposo que le sirvió para repasar la jornada de los días anteriores y ver la crisis en perspectiva. 

“Creo que el Gobierno ha hecho las cosas bien. Si no hubiese declarado la cuarentena, no tendríamos 5 mil muertos sino 50 mil. La gente no ha cumplido y lo sabrán cuando comiencen a ver los muertos en la calle”. 

 

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El registro de los desplazados

Las fotografías de Marco Garro registraron la desesperación de cientos de peruanos por volver a sus regiones. Sin dinero ni trabajo les resultaba imposible seguir en Lima. Así que emprendieron su camino a pie, ante la falta de apoyo del Estado.

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Muchos de estos desplazados instalaron campamentos en orillas de la Carretera Central a la altura del kilómetro 24 y hasta allí llegó la cámara de Marco, para mostrar la realidad de quienes lo único que deseaban era regresar a casa.

“Esa intimidad se logra con tiempo. Hablando. Escuchando. Yo pernocté allí. Me quedé un par de días. Y sólo cuando sienten que no soy extraño comienzo a fotografiar. Ahí es donde a veces se encuentran fotografías que valen la pena”.

En esos casos extremos, Marco no busca una imagen bella. Se enfoca, más bien, en encontrar momentos que tengan un balance entre lo informativo y la emoción. “Cuando esos dos aspectos logran armonía, puede decirse que una imagen es significativa y visualmente interesante”, explica.

Durante estos días, Marco (Lima, 1981) desarrolla otro proyecto fotográfico sobre personas vulnerables en la periferia de Lima, con apoyo de Pulitzer Center. Esta cobertura le ha permitido comprobar que el coronavirus desenmascaró problemas en Perú, que vienen arrastrándose desde años atrás.

“En estos días de cuarentena, me he enfrentado cara a cara con la injusticia por no haber acceso a la salud, por las dificultades económicas y la violación de los derechos. La pandemia vino para hacer más evidente la desigualdad”.

 

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Para conocer más sobre el trabajo de los fotógrafos puede seguirlos en sus cuentas de Instagram.

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Junio
11 / 2020

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