La historia de dedicación y talento detrás del diseñador Yirko Sivirich

Yirko Sivirich fue uno de los 13 creadores que participaron en el reciente Pop Up Boutique Perú Moda. Detrás de sus diseños hay una inspiradora historia de cómo los sueños se pueden hacer realidad.

Al reconocido diseñador Yirko Sivirich la moda le coqueteaba desde pequeño, pero él no se había dado cuenta. Tal vez era, como él mismo dice, porque creció en provincia y allí la moda no es un asunto central.

Salió de su natal Ica con rumbo a Lima a los 17 años para estudiar y trabajar, ya que sus padres no podían pagar su educación.

Entonces este joven iqueño, de abuelos croatas llegados a Ayacucho en el siglo XIX, trabajó como vendedor, mesero, empaquetador de supermercado y muchas cosas más. “Tenía claro que quería resaltar en lo que hiciera. Así fuera mesero, limpiador, lo que fuera. Quería sentir que estaba dando lo mejor en eso”, dice.

Las ganas y el talento innato estaban dados. Faltaba encontrar el camino y esto ocurrió cuando Yirko entró a trabajar en las tiendas de Ermenegildo Zegna; allí se dio cuenta de lo mucho que disfrutaba asesorando a los clientes en sus compras o diseñando una vitrina.

Hoy en día sus diseños caminan por el mundo sobre los maniquíes más admirados: estrellas de la música, deportistas, artistas. Y sus colecciones suelen dejar con la boca abierta a quienes asisten a sus desfiles, como ocurrió en el reciente Pop Up Boutique Perú Moda, del que Yirko Sivirich hizo parte al lado de otros 12 diseñadores peruanos, unidos en el esfuerzo de fortalecer en equipo el diseño de modas en el Perú.

¿Pero qué tuvo que pasar para que un joven provinciano, sin relación alguna con la moda se convirtiera en uno de los más admirados de su profesión?

A los 32 años Yirko empezó a aprovechar su talento innato para combinar prendas y armar atuendos para sus amigos. Al principio los invitaba a su casa a probarse la ropa o los visitaba, maleta en mano. “Nunca me ha dado vergüenza eso, si ellos no podían venir, yo iba con mis cosas”, recuerda sobre sus inicios.

Así descubrió que su camino era la moda. Pero entonces recordaría que realmente, nunca estuvo lejos de ella: a los 10 o años de edad, cuando jugaba con sus primas, era él quien les hacía los vestidos de sus muñecas. O estando en el colegio, siempre aconsejaba a sus amigos sobre cómo podían vestirse. Era un don natural y los que estaban a su alrededor lo reconocían.

El diseño encuentra al diseñador

Para dar el salto de lanzarse a diseñar, y reconociendo que le hacía falta la formación académica, Yirko juntó sus ahorros y se fue de mochilero por el mundo para nutrir su imaginación: ciudades, teatros, parques, tiendas, calle, gente, museos, moda, vitrinas, cultura, tradiciones, gastronomía, estilos. Su curiosidad y disciplina autodidacta han sido sus guías.

“Antes sobresalía el tema de la materia prima de gran calidad que tenemos, el algodón, la alpaca. Pero afortunadamente, la moda en Perú ha crecido y hoy hay muchos lugares para estudiar diseño”, agrega.

Hoy, seis años después de haber empezado a diseñar su propia ropa, Yirko es uno de los grandes diseñadores peruanos con un estilo propio y lenguaje universal, inspirado en un Perú que conoce muy bien. Dice que ha viajado por sierra, mar y selva hasta recorrerlo en un 99 %.

Tal vez por eso su “fijación” con que el escudo nacional del Perú simbolice muy bien su trabajo. Es una imagen que se le quedó grabada en la memoria desde niño y que ha reinterpretado de muchas maneras artísticas a lo largo de su carrera. Recientemente, esa pasión le dio la vuelta al mundo en una chaqueta negra, con el escudo peruano, usada por el artista de música urbana, J Balvin.

“Cuando estaba en el colegio y pasaba por la dirección siempre me quedaba mirando una bandera que había ahí con el escudo bordado en hilos dorados. A mí me encantaba. Mucho después, mi primer diseño fue justamente un polo con el escudo y es un símbolo que he usado en muchos diseños. Los peruanos somos bien nacionalistas, siempre estamos atentos a todos esos símbolos patrios y en gran medida, muchos diseñadores estamos trabajando con eso, en algunos casos en un sentido más literal o folclórico que en otros”, explica.

En un principio, esos escudos de sus polos los pintaban a mano estudiantes de bellas artes, eso hacía que cada prenda fuera única. En la actualidad, Yirko intenta mantener un balance entre el diseño exclusivo y el masivo. Quiere hacer moda para llevar un mensaje, una historia que a la vez sea funcional, cómoda y accesible, sin perder el carácter que hace que cada persona que use una prenda suya sienta que está usando algo especial.

Un ejemplo de ello es su más reciente colección, cuyas prendas pudieron apreciarse en el Pop Up Boutique Moda Perú. Se trató de una expresión “muy personal”, íntima, llena de imágenes de infancia y juventud. Y es a la vez, muy peruana, pues se inspira en los paisajes y tradiciones de Ica. Yirko la tituló “Sonqo”, que en quechua quiere decir corazón. Y en ella, como él mismo lo dice, puso todo su sentimiento.

Estampados frutales alusivos a los viñedos; rostros que movilizan el fervor católico propio de la región, como el del Señor de Luren; accesorios religiosos, como escapularios y rosarios y tonalidades tierra alusivas a la Huacachina pueblan y enriquecen esta colección.

Corazón en la pasarela y en los callejones

Y así como le pone corazón a su trabajo, Yirko también le pone todo el sentimiento y la voluntad a una actividad que considera su misión: rescatar perros abandonados en las calles, y vive con dos de ellos: Gringo y Brau, a quienes adora y cuida como un padre.

Pero no pierde oportunidad para rescatar a otros perritos que encuentra abandonados y sufriendo en las calles para luego buscarles un hogar. Inclusive, una de sus colecciones se inspiró en un perro suyo que murió y en Gringo, a quien encontró en la calle.

Fue una de sus colecciones más personales y sentimentales tras la pérdida de Twenty, un yorkshire terrier con quien había compartido ocho años y que coincidió con la llegada de Gringo.

Es usual ver a Yirko publicando en sus redes sociales las fotos de perros encontrados en las calles de Lima. La más reciente fue “Princesa”, una perrita que halló en la villa El Salvador y para quien encontró un lindo hogar. “Tercera foto con su nueva familia, nunca me equivoco al elegir el nuevo hogar para mis angelitos”, publicó al respecto en Twitter.

Y es que por encima de todo, gracias a su propia experiencia de vida, Yirko está siempre transmitiendo un mensaje de compasión y solidaridad, no solo hacia los animales sino a todos en general. Tampoco es extraño que comparta y apoye campañas ecológicas y sociales. En síntesis, irradia buena vibra hacia todos lados.

Tal vez por eso no es de extrañar que otro de sus trabajos sea dar charlas motivacionales en las que comparte su experiencia personal de cómo aprovechó un don natural para, a punta de esfuerzo, dedicación y de no perder la esperanza, convertirlo en un motivo de satisfacción para sí mismo y de orgullo para su país. Todo esto sin perder la humildad y la conexión con las cosas importantes de la vida, como ayudar a cualquiera que se encuentra en el camino.

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