¿Por qué es malo quedarse en cama todo un fin de semana?

Científicos del Reino Unido hicieron una investigación en la que explican qué sucede si nos pasamos cuatro días acostados en cama. Información ideal para un fin de semana con fiesta.

El pasado 17 de mayo, en el Congreso Europeo de Obesidad, los doctores Kelly Bowden y Dan Cuthbertson presentaron su investigación sobre los efectos del sedentarismo en una persona sana. Los resultados arrojaron que el hecho de quedarse acostado todo un fin de semana, no salir de la casa a recibir el sol y tener una dieta de comida chatarra, puede reducir la masa muscular, alterar el proceso metabólico e incluso desarrollar enfermedades del corazón, diabetes y una muerte potencialmente prematura.

Aunque no se necesite un estudio para saber que alimentarse de comida chatarra y quedarse acostado todo un fin de semana es malo para la salud, los doctores Bowden y Cuthbertson quisieron determinar las consecuencias de la falta de actividad física día por día.

Para llevar a cabo este experimento, los investigadores contrataron a 28 personas, en promedio de 25 a 30 años, físicamente activas (10 mil pasos por día) y que no pesaran más de 80 kilos. A los participantes se les equipó con un brazalete para medir la actividad física y chequeos de salud para medir la regulación de energía de cada organismo.

Todos los participantes redujeron su actividad física en un 80% equivalente a 1500 pasos por día, es decir, los pasos que da desde la cama, a la nevera, cocina o baño. Esto fue lo que reveló la investigación desde el día uno hasta el catorce.

De uno a cuatro días

En promedio, esto es lo que puede durar un fin de semana con puente. Al cuarto día los investigadores encontraron cambios significativos en la composición corporal, que incluyen pérdida de masa muscular y esquelética, relacionada directamente con el aumento de grasa corporal, aunque no se detecte a simple vista.

De cuatro a ocho días

La grasa corporal se acumuló en estómago, cadera, brazos y espalda, sin contar con el aumento de colesterol en las arterias. En este nivel los investigadores encontraron que estos ocho días eran suficientes para comenzar a desarrollar enfermedades coronarias.

De ocho a doce días

Los participantes mostraron una pérdida de masa magra (grasa del cuerpo entero) de 0,57 kilogramos. La función mitocondrial disminuyó significativamente, es decir que la función que mantiene la actividad y creación de nuevas células de la piel y órganos disminuyó en un 30%.

De doce a catorce días

El doctor Cuthbertson registró pequeños pero significativos cambios en el sistema respiratorio; reducciones en la masa corporal y esquelética y desarrollo de enfermedades crónicas como insuficiencia cardiaca, cerebrovascular y asma.

Luego del experimento, la doctora Bowden le pidió a los participantes que volvieran a su rutina diaria, a lo que descubrió que en general los niveles de aptitud cardiorrespiratoria y motriz disminuyeron, lo que produjo que el 15% de los participantes perdieran interés y motivación para seguir con su rutina de ejercicios.

Por último la doctora Bowden aseguró que “esta investigación deja en evidencia que sin importar la edad, el peso y estado de salud las personas tienen que agregar a su rutina una actividad física diaria para abstenerse de enfermedades y complicaciones de salud”.

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