Wawa: la primera laptop ecoamigable hecha en Perú

Wawa

La versión 2.0 de Wawa se elaboró en madera MDF y cuenta con un panel solar. El equipo fue ideado para derribar las barreras tecnológicas en el país

La idea no se gestó en Silicon Valley, la cuna de las grandes corporaciones tecnológicas del mundo. Wawa, la primera laptop ecoamigable operativa en Perú, se desarrolló en un apartamento clase media del distrito de San Juan de Lurigancho en Lima. Allí, un ingeniero informático de 39 años pasó más de la mitad del 2017, ideando un equipo que fuera cónsono con el ambiente y que sirviera para mejorar la calidad educativa en los planteles públicos. Y lo logró.

El origen

Javier Carrasco se empecinó en ese proyecto, luego de regresar de un viaje que lo llevó por varias zonas del interior del país. En Iñapari, una ciudad ubicada en la frontera con Perú y Brasil, observó que los niños de las escuelas pasaban casi todo el día sin clases y eso le llamó la atención. Preguntó y le dijeron que desde hace 6 meses no tenían profesores. “Nadie quiere ir a dar clases, porque esa zona está cundida de minería ilegal, trata de mujeres y deforestación. De paso, esos chicos no cuentan con recursos educativos y menos con tecnología para avanzar en su formación”, comenta.


Así que Javier llegó a Lima con la inquietud de que había que hacer algo. Involucró a su hija, Alejandra Carrasco, que en ese entonces tenía 15 años. Sumó al resto de su familia. Consultó a sus amigos. Realizó polladas y tocadas (conciertos benéficos) para reunir fondos al mejor estilo peruano. Googleó, googleó y googleó. Hasta que dio con la idea de importar placas SBC (Single Board Computer), que contienen todos los componentes de un ordenador en una tarjeta que mide en promedio de 8×5.

Pensó en principio en un ordenador para que los estudiantes del interior de Perú pudieran hacer cursos virtuales y conectarse con el mundo. Un equipo para armar y crear. Pero luego consideró la idea de hacerla portátil y que, de paso, estuviera hecha con materiales ecosostenibles. Ese fue la génesis de Wawa laptop, un nombre de origen quechua que significa bebé y que refleja el sentido paternal con la que Javier habla de su creación. “Desde hace tres años, yo no hago más que pensar en Wawa”, admite.

La versión 2.0


Está hecha con madera MDF y cuenta con paneles solares como fuente de energía, de manera que pueda funcionar en aquellos lugares inhóspitos de Perú donde ni siquiera hay conexión eléctrica. Ese prototipo le valió a Javier Carrasco y a su equipo ser ganadores del premio Startup Perú 7G en julio de este año y recibir un subsidio del Ministerio de Producción, como parte del programa Innovate.

Ese apoyo les ha servido para desarrollar la versión 3.0 de Wawa laptop, que prevén realizar con un material ecológico denominado Qauchu kullu, que resulta de una mezcla de viruta de madera con tapas de plástico. Este modelo tienen previsto lanzarlo entre febrero y marzo del próximo año y la idea es masificar la producción para alcanzar unas 2.500 unidades a un costo de 799 soles (240$).

Contexto

La entrega de laptops a los estudiantes no es una novedad en Perú. El Gobierno cuenta con un programa para la dotación de tecnología en las escuelas que se conoce como OLPC. El asunto es que dicha iniciativa no ha tenido éxito. “Nos dedicamos a analizar esta práctica y nos dimos cuenta de que entregaron equipos sin ninguna capacitación a los docentes ni seguimiento. Uruguay, en cambio, no solo facilitó la computadora, sino también ofreció asesoría e, incluso, servicio técnico”.

El equipo de Wawa hizo los correctivos y decidió diseñar un programa de acompañamiento educativo para desarrollar habilidades técnicas en los estudiantes, asociadas a la programación, informática y robótica. Amén de ayudarles en su elección profesional y en el aprovechamiento de oportunidades de formación en otros países. “Lo más sencillo para nosotros sería limitarnos a vender laptops”, comenta Javier, “pero nuestra intención es formar ciudadanos tecnológicos con valores”.

Armaron un plan piloto y lo implementaron en tres localidades de Lima: Santa Clara, Santa Rosa y San Juan de Lurigancho. A la fecha, han beneficiado a unos 600 niños con su metodología y ahora su meta es extender el impacto de Wawa. Ya los han llamado de Chile y hasta de la India. Pero quieren cumplir con su meta de atender primero el mercado local. “No queremos más niños peruanos que pierdan el tiempo en la escuela. Queremos chicos interrelacionados con la tecnología de forma consciente, que piensen fuera de la caja y que quieran transcender”, afirma Javier.

Contacto

Facebook:@wawalaptop
Twitter:@peruwawa
Instagram:@wawalaptop
http://wawaperu.org

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