Conozca las 3 cataratas más altas de Perú

Tres de las cinco cataratas más altas del mundo se encuentran en Perú. Sus caídas de agua, los bosques tropicales y los planes que se pueden hacer allí lo hacen un destino para cualquier época del año.

El agua cayendo por una catarata hasta chocar con cientos de rocas producen uno de los sonidos más relajantes del mundo, según describe Wallace J. Nichols, biólogo marino, quien estudia todas los cuerpos de agua y su efecto positivo en la salud.

A esto se le suman los beneficios de caminar por un bosque, que además de relajar, aumenta el número de células del sistema inmunitario. Y a estas dos características, agréguele la sorpresa natural de encontrarse a pocos metros de majestuosas aves, como por ejemplo, el gallito de las rocas, el tucán andino, el zorzal del marañón y el colibrí cola de espátula.

Aunque existen varios cientos de saltos de agua en el mundo, en Perú hay tres cascadas únicas y además se encuentran entre las más altas del mundo. Por supuesto, hablamos de Tres Hermanas, Yumbilla y Gocta, tres destinos a los que debe ir al menos una vez en la vida.

Tres Hermanas

Este paisaje, único en Latinoamérica, se encuentra incrustado en la cordillera de Vilcabamba, Junín, a 172 kilómetros de la ciudad de Huancayo. Su caída de agua es de 914 metros de altura, la segunda más alta del mundo (según la World Waterfall Database), y está en medio de una selva tropical con árboles de 30 metros de altura, plantas tropicales y animales salvajes.

La cascada Tres Hermanas le debe su nombre a salto dividido en tres escalones hasta llegar a la cuenca del río Cutivireni, ubicado dentro de la Reserva Comunal Asháninka. Aunque nadie ha podido acercarse a su desembocadura por la densidad de la selva, usted podrá disfrutar de su paisaje en un recorrido personalizado con la Central Asháninka, un grupo de 97 mil miembros indígenas de la amazonía peruana. Durante la caminata un miembro de la Asháninka le enseñará las místicas historias de la selva y un par de palabras del Arawak (Arahuaco).

Para reservas e información escriba al correo info@careashaninka.org o al teléfono (064) 545670.

Yumbilla

 

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Earth day throwback to this 2940’ high piece of untouched beauty in Peru.

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A 1 hora y 30 minutos de Chachapoyas podrá estar en Cuispes, un distrito pequeño de Bongará, en el corazón del Amazonas, desde donde apreciará la caída del agua, disfrutará del paisaje selvático y escuchará diversas aves, como el tucán andino, el zorzal del marañón, colibrí cola de espátula, además de helechos, orquídeas y bromelias.

Si su deseo es tener contacto con el agua, debe prepararse física y mentalmente para caminar durante 2 horas y 30 minutos. Esta actividad la puede hacer con Juan Luis Molins, un español amante de la naturaleza que hace parte de Canyoning Explorer, quien lo guiará hasta el salto del agua, donde se sumergirá y relajará bajo el agua.

Además, si usted lo desea, desde este punto podrá practicar barranquismo, un deporte de aventura, donde realiza el recorrido de descenso atravesando la catarata, escalando las montañas, nadando en el río y caminando por terrenos selváticos. Este recorrido en particular le permitirá apreciar los gatillos de las rocas, monos, reptiles e insectos que solo existen en el Amazonas.

Para información del recorrido escriba a gerencia@canyoningexplorer.com; info@canyoningexplorer.com o ingrese a la página de Canyoning Explorer en Facebook.

Gocta

A 11 kilómetros de Yumbilla se encuentra la catarata de 771 metros de altura, la cuarta más alta del mundo según Waterfalldatabase.com. Aunque la catarata está a las afueras de Cocachimba y San Pablo, fue descubierta en 2002 por el científico alemán Stefan Ziemendorff, quien llegó a ella gracias a la exploración de unos sarcófagos en el valle de Utcubamba, Luya-Lamud, del Amazonas.

Se necesita tener un buen estado físico y soportar la humedad de la selva, ya que para llegar debe atravesar un bosque de neblina, pendientes y caminos enlodados durante 2 horas y 30 minutos para llegar a la piscina natural que forma la Gocta al caer.

Algunos expertos senderistas como Alejandro Santillán, presidente de la Asociación de Turismo Cocachimba, cree que el recorrido para llegar a apreciar la catarata es aún más fascinante gracias a que en el trayecto hay 22 caídas de agua, se pueden ver hasta 110 especies de aves, monos choro de cola amarilla y nocturnos; y 41 especies de orquídeas.

Si en el camino de vuelta siente que las energías se acaban y no puede más, tiene dos opciones: solicitar el alquiler de un caballo o pasar la noche en un hospedaje, por 30 soles, donde podrá disfrutar de un plato típico del Amazonas, como el inchicapi de gallina, conocido por tener gallina cortada en presas, maní, ajo, sacha culantro (hierba amazónica), cebolla, yuca y harina de maíz.

Para organizar su viaje llame directamente a Alejandro Santillán al 941929777 o a las oficinas de la Asociación de Turismo Cocachimba: 971871962.

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