Un refugio de playa al sur de Lima

En Chincha se encuentra un ecolodge alejado de todos los afanes del mundo contemporáneo.

Estirar los días de sol que aún quedan, celebrar el día de las madres en un lugar tranquilo y cercano en medio de atardeceres espectaculares frente al mar. Los limeños tienen una posibilidad de hacerlo apenas a 170 kilómetros al sur de la ciudad en un ecolodge, donde los autos se reemplazan por caballos y la vida parece más lenta. Se llama Wakama ecoplaya y lo primero que se siente al llegar allí es que se trata de un refugio escondido tras unos cerros de arena y que el estrés se quedó atrás.

Wakama es perfecto para una escapada rápida a la costa peruana, está apenas a tres horas, se ubica a la altura de Chincha y permite hacer turismo con conciencia ecológica. Y aunque cuenta con electricidad, la alternativa de hacer otras actividades y el estar alejado del ruido de la ciudad permite descansar de verdad.


Foto: Alessio Saveri.


Son tres kilómetros de playa donde se pueden encontrar 21 cabañas rústicas y sencillas, construidas con troncos de eucalipto y hojas de palmera, la mayoría en primera fila frente al mar, con espacio para al menos seis personas.

“Lo que más me impresionó fue precisamente el orden y los colores primarios usados en las fachadas (de las cabañas), el amarillo, el rojo y el azul. El ecolodge está bien equipado, las cabañas son grandes y sus habitaciones bien distribuidas”, escribió la viajera Lely Judith, sobre su experiencia en el lugar.


Foto: Alessio Saveri.


Judith, que es estudiante de arquitectura, quedó encantada con el diseño del hotel, pero también con la posibilidad de “disfrutar de la arena, la brisa del mar y el agua salada” y como valor agregado el atardecer, “quienes amamos la fotografía no dejamos de sacar unas tomas en la hora dorada”.

Y es que es imperdible vivir el atardecer con los pies puestos sobre la arena y en las noches, nada más aglutinante que una fogata al ritmo del sonido del mar.

Por eso el ecolodge tiene actividades extra como excursiones de observación de aves y zona de pesca o circuitos de footing y bicicross. Pero también una piscina frente al mar, una mini granja y proyección de cine para los niños; o karaoke, club house y spa, para los adultos.

“Desde la piscina que está en el club house se puede apreciar todo el hotel y el mar. Súper recomendado”, dijo María Fernanda, otra viajera que pasó por Wakama en febrero.

Mientras que José Luis señala que es un lugar muy familiar por los espacios para niños. “Mi mejor fin de semana con mi familia con muy buena atención, excelentes habitaciones, super cómodas y con bellos acabados. La comida súper rica, los menús, económicos, y el cine en la playa para los niños es algo muy diferente a lo regular que se ve en otros lugares”, dijo.

A caballo por la playa


Foto: Alessio Saveri.


Más allá de si se va en familia o en pareja o entre amigos, esta es una opción redonda para quienes rehúyen de las playas repletas de gente.

“Este refugio ecológico ha sido diseñado y construido exclusivamente para brindar estadía a los visitantes (no propietarios) de la zona. Por eso, si deseas quedarte unos días fuera de Lima y disfrutar de la playa con poca gente alrededor este es el lugar ideal para relajarte”, escribió la turista Lely Judith.

Una de las actividades recomendadas es dar paseos a caballo aunque por supuesto, hay vóley y fútbol en la playa. Y claro, los tradicionales masajes e incluso trencitas a orillas del mar. Lo que no hay es el uso de cuatrimotos, jet ski o cualquier vehículo motorizado para mantener la tranquilidad del lugar.

Pero este ecolodge tiene algo particular: también tiene un espacio para los más religiosos y brinda la posibilidad de una misa los domingos.

Su restaurante es especializado en mariscos pero también hay un mini-market con productos básicos no perecederos para los que prefieran cocinar por su cuenta.

Para llegar, se recomienda tomar la carretera Panamericana Sur, pasar por la ciudad de Cañete y al finalizar las playas de Chincha, justo unos metros antes del puente Topara, doblar a la derecha. De ahí son solo cinco minutos. Aunque también se puede llegar en transporte público desde Chincha y un taxi hasta la playa.

Además de las cabañas, el Wakama ecolodge ofrece el servicio de camping, pero solo está permitido al norte de la playa y en temporadas puntuales.

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