Tres cervecerías artesanales para disfrutar con los cinco sentidos

Diners le propone un recorrido para probar cervezas de muy buena calidad y, de paso, disfrutar de los destinos.

El boom de las cervezas artesanales en el Perú empezó hace pocos años gracias a la influencia de productores extranjeros y la curiosidad propia de los paladares peruanos, aportando una oferta cada vez más interesante en la gran diversidad gastronómica local. Hoy se producen aproximadamente dos millones de litros de cerveza artesanal al año, que no llegan a ser ni 1 % del total del consumo de cerveza general del país.

Existen más de cincuenta marcas de micro cervecerías que elaboran pequeñas producciones, muchas de ellas sorprenden con dignos ejemplares que compiten en copas internacionales al lado de las mejores cervezas del mundo.

Tres de ellas están ubicadas en diferentes ciudades del interior del país y son una muestra de que tras varios años de mucho trabajo, pasión y ganas de hacer las cosas bien, se logran resultados extraordinarios.

Sierra Andina, una perla de Huaraz

Foto: Cortesía Sierra Andina.


Nació hace ocho años en Huaraz, inspirada en la belleza de la Cordillera Blanca, al pie del Huascarán, bajo una filosofía de coexistir en equilibrio con su entorno; tienen una huerta orgánica donde se cultivan los ingredientes que usan en sus cervezas y en la comida que ofrecen en su acogedor bar Trivio, ubicado en el centro de la ciudad.

Además, han creado un bar llamado Llanganuco Taproom, un contenedor convertido en un pequeño restaurante en la mitad de los Andes, dentro del Parque Nacional Huascarán, una parada obligada en el camino a la laguna Llanganuco para disfrutar una cerveza rodeado de paisajes impresionantes.

En Miraflores cuentan con un taproom, donde se puede elegir entre diez tipos de cervezas y acompañarlas con hamburguesas, alitas y tequeños. Infalibles son la popular Shaman, una IPA con notas frutales; Mi Yunta, galardonada como mejor strong belgian Ale en la Copa de Cervezas de América, es una saison ligeramente agria y refrescante con ligeros toques de naranja. Y para los que prefieren una más ligera, está la Inti Golden Ale.

Melkim, un legado de familia

Foto: Cortesía Cerveza Melkim.


Ubicada en Arequipa, Melkim es un proyecto familiar fundado hace catorce años con la calidez que los caracteriza y un servicio personalizado que puede notarse en todo el proceso de producción de esta cerveza mistiana. Puede tomar en Sillustani, el restaurante turístico de la familia donde se preparan los platos típicos de la región. Haciendo honor a su origen crearon la emblemática Melgar, una rica cerveza de estilo irish red ale; otra imperdible es la Matrona, una kölsch hecha con la típica papaya arequipeña, entre otras seis cervezas que producen.

Foto: Cortesía Cerveza Melkim.


En los últimos meses han ganado medallas en la copa peruana de cervezas 2018. Una de ellas es la Furia Volcánica, de estilo smoked rye IPA, con un especial ahumado que le da un balance perfecto entre aroma y amargor, una cerveza compleja, pero fácil de tomar. Y la segunda es la Chocolate Pumpkin Ale, una edición limitada de estilo porter, con intensos aromas a chocolate procedentes de los nibs de cacao y el zapallo arequipeño que le aporta sabor intenso, ligero dulzor y sedosidad en boca.

El néctar sagrado del Valle de los Incas

Foto: Cortesía Cervecería del Valle Sagrado.


La tercera parada es en el Valle Sagrado de los Incas. Sumergida en la magia de este lugar, a la vera del río Vilcanota, se encuentra la Cervecería del Valle, el sueño de sus socios que se hizo realidad hace cinco años para ofrecer cervezas artesanales de la más alta calidad y una filosofía de sostenibilidad. Ha sido reconocida como la mejor cervecería peruana en el 2017 en la Copa Latinoamericana de cervezas artesanales, y es que siempre están innovando con sus sabores y estilos.

Foto: Cortesía Cervecería del Valle Sagrado.


La cervecería cuenta con un pub andino para degustar las producciones nuevas así como las favoritas, donde también ofrecen un menú con platos de temporada. Entre las más reconocidas están Doña Elsa, mejor cerveza del Perú; la Be Kind, mejor pale ale del Perú, con aromas y sabores cítricos de mandarina y arándano; Inti Punku, medalla de plata en la última Copa del Perú y la Apu Verónica, una doble IPA favorita en el Valle. Además prometen nuevas producciones con frutos de la selva, cosechados exclusivamente para la cervecería y otras interesantes propuestas de cervezas añejadas que pronto estarán disponibles en los bares del Cusco y algunos de Lima.

Festivales y más

Foto: Cortesía Cervecería del Valle Sagrado.


Estas tres cervecerías organizan frecuentemente festivales y fiestas donde invitan a otras cervecerías para compartir sus novedades. Con estas actividades han contribuido con la difusión de la cultura cervecera que cada vez tiene más seguidores.

Foto: Cortesía Cervecería del Valle Sagrado.


Así lo hace también en Lima el Craft Beer Sessions, un festival que se realiza hace tres años, un encuentro de cervecerías que presentan nuevos estilos bajo una temática que estimula la creatividad, consolida y genera dinamismo entre los productores.

La cerveza artesanal es gastronomía líquida y merece explorar en sus opciones, porque para cocinar una buena cerveza hace falta talento y en el Perú hay de sobra.

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