No se pierda la ópera infantil ‘La ciudad bajo el mar’

Esta ópera para niños se presentará desde el próximo 9 de febrero en el Gran Teatro Nacional. El libreto es de la reconocida poeta y escritora Maritza Núñez y la música escrita por el prolífico compositor Nilo Velarde Chong.

Esta es una historia fantástica, protagonizada por niños-corales que habitan la apacible ciudad de Meriterras. Estas criaturas marinas renacen cada 25 años y permanecen despiertas solamente 37 horas antes de volver a su estado de hibernación. Tienen apariencia humana, pero poseen aletas y cabelleras con rizos. Viven bajo el agua, pero su sistema respiratorio les permite salir a la superficie un máximo de seis horas. Todos se comunican utilizando su lenguaje natural, pero pueden entender perfectamente a los niños de la Tierra y a ciertos adultos con la sensibilidad y profundidad emocional de un pequeño.

El renacimiento de los niños-corales, como una inteligencia emergente del planeta, se altera por la contaminación del aire y el agua. Su misterioso proceso de preservación es interrumpido y muchos quedan atrapados en masas de plástico. Uno de ellos, en un hecho insólito y sin precedentes, no consigue despertar. Debido a esta situación de emergencia deciden no salir a la superficie, con excepción de Elis, quien inicia una arriesgada aventura con Hugo y Alejandra para crear un puente entre los habitantes de Meriterras y la población infantil de nuestro planeta.

“Sentí de inmediato que el tema tenía que ser la contaminación de los mares ocasionada por el plástico”, cuenta la escritora y poeta, Maritza Núñez. Foto: Cortesía Gran Teatro Nacional.


“Inventé la historia y escribí el libreto de La ciudad bajo el mar desde el más hondo respeto por los niños, quienes se enfrentan ya a serios problemas ecológicos. Por ellos es importante que adquieran conciencia de que pueden influenciar en lo que ocurre en el mundo”, explica la poeta y escritora peruana, Maritza Núñez. “Creo que ellos sabrán cuidar, querer sus mares, sus ríos, respetar la naturaleza, respetar a otros seres vivos. Sabrán amar y defender el mundo en el que viven. Para ello es importante dialogar con los niños. Y esto es lo que hace esta historia”.

Núñez, quien vive en Finlandia desde 1986, fue solicitada por el Ministerio de Cultura para que escribiese un libreto de una ópera para niños, algo bastante inusual en nuestro medio. “Sentí de inmediato que el tema tenía que ser la contaminación de los mares ocasionada por el plástico. Muy pronto imaginé una ciudad a la que bauticé como Meriterras, una ciudad habitada bajo el mar por unos seres misteriosos: los niños corales, que representan la vida”. Maritza Núñez ha compuesto numerosas obras que han sido interpretadas tanto en Finlandia y Perú, como en otros países del mundo.

Los niños tienen una mirada sensible, inteligente, profunda y crítica hacia el mundo que los rodea. Uno tiene que crecer a su altura para no defraudarlos. Foto: Cortesía Gran Teatro Nacional.


Por su parte, el compositor Nilo Velarde fue el encargado de musicalizar esta historia fantástica. “Decidí escribir la música como si estuviera componiendo la banda sonora de una película, entendiéndose que la música siempre va a tratar de expresar tanto la escena como lo subyacente a ella, buscando que la audiencia se sienta tal como si estuviera en el cine”, explica el compositor. “Partiendo de esta idea, como la obra está dirigida principalmente a los niños, busqué crear sonoramente dos mundos paralelos: uno bajo el mar con los tiempos largos y muchos espacios, y otro sobre la tierra inspirado por una sonoridad que los niños aman: la de los videojuegos. Estos mundos sonoros, en principio opuestos, tienen muchos puntos de acercamiento, hasta llegar por momentos, de alguna manera a fusionarse”.

Tanto libretista como compositor coinciden en que hacer una obra para niños es sumamente difícil. “En primer lugar, está la dimensión del reto. Escribir para niños es muy complejo”, asegura Núñez. “Ellos tienen un sentido natural del tiempo y de la dramaturgia. Tienen una mirada sensible, inteligente, profunda y crítica hacia el mundo que los rodea. Uno tiene que crecer a su altura para no defraudarlos”.

Los personajes están estrechamente ligados con la música, por lo que su interpretación requiere mucha compenetración musical y dramática. Foto: Cortesía Gran Teatro Nacional.


Velarde admite: “Respecto a la interpretación, el reto en esta obra es que la música tenga un nivel técnico importante y a la vez sea divertido para los intérpretes. La obra está escrita para solistas (niños y adultos), coro de niños y pequeña orquesta. De acuerdo al concepto que desarrollo en esta obra utilizo muchos recursos tímbricos, tanto en las voces como en los instrumentos. En las voces, es importante mencionar que la niña que hace el personaje de Ballenina necesita un registro vocal muy amplio, pues su intervención como solista tiene exigencias importantes. En general todas las características de los personajes están estrechamente ligadas con la música, por lo que su interpretación requiere mucha compenetración musical y dramática”.

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Los fantásticos personajes de La ciudad bajo el mar son interpretados por integrantes del Coro Nacional de Niños, dirigido por Mónica Canales y algunos solistas del Coro Nacional.

La música es interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, bajo la batuta del maestro Pablo Sabat Mindreau.

La obra es auspiciada por la Delegación de la Unión Europea en Perú, con el apoyo del Patronato Pro-Coro Nacional de Niños, y se presentará en las siguientes fechas: sábado 9 y domingo 10, sábado 16 y domingo 17, y sábado 23 y domingo 24 de febrero a las 5:30 pm en el Gran Teatro Nacional.

Las entradas cuestan desde S/ 15 hasta 60 soles y están a la venta en Teleticket y la boletería del Gran Teatro Nacional.

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